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lunes, 4 de febrero de 2008

Transporte para discapacitados 2

Reconozco que el hecho de que se establezcan rutas, como la que mostraba el día de ayer, que vayan a lugares frecuentados por personas por capacidades diferentes, en las que existan facilidades para su acceso y movilidad, es bueno. Lo que no es comprensible es que una ciudad del tamaño de la Ciudad de México no pueda generalizar el uso de sistemas con accesibilidad para capacidades diferentes.
Hay algunas rutas que tienen autobuses con acceso para discapacitados, pero en general no vemos esto y creo que sería relativamente sencillo lograr la accesibilidad. No digo que sea de la noche a la mañana, pero me parece que en siete años sí puede ocurrir. Un autobús urbano debe durar más o menos eso, entonces estamos hablando de que debemos contar con especificaciones técnicas para los autobuses que impliquen la accesibilidad para discapacitados.
En general tendríamos cuatro tipos de vehículos para el transporte colectivo de superficie:
1. Trolebuses. La accesibilidad de estos es la que resulta más complicada. Los trolebuses deben durar décadas, pues han sido construidos para ello. La solución en este caso es que la puerta de salida tenga una rampa electromecánica, y se deje un espacio para dos sillas de ruedas, con su respectivo anclaje, al interior del trolebús. Las adaptaciones pueden ser poco a poco, pero no deberían durar más de un sexenio.
2. Autobuses articulados. Estos autobuses se están usando en el metrobús y en este caso, por fortuna, ya contamos con la accesibilidad. Habrá que escuchar a los usuarios con capacidades diferentes para ver si les está funcionando el sistema y cómo se puede mejorar.
3. Autobuses para avenidas principales. Debemos eliminar lo topes, al menos en el carril del transporte público y mejorar la calidad de las avenidas, impidiendo también el estacionamiento en lugar prohibido y sobre todo en los parabuses. Esto permitirá contar con autobuses de piso bajo, que servirán no sólo a las personas con capacidades diferentes, sino también para los adultos mayores. Ya teniendo autobuses de piso bajo, que puedan ladearse al momento de hacer la parada, es más fácil el acceso, con rampa, de las sillas de ruedas. Esto puede darse en siete años, como dije, una generación de autobuses, siempre y cuando la autoridad haga lo suyo: mantenimiento a las calles, suelo parejo sin topes.

4. Minibuses para colonias periféricas. Al ser vehículos más pequeños, que a menudo tienen dificultad para dar vueltas, sería más complicado contar con adaptaciones y no se podría optar por el piso bajo, ya que llegan a subir pendientes, pasan más topes (que yo también quitaría, pero al interior de las colonias habrá más resistencia que en una avenida). Aún así, me parece que es factible contar con la accesibilidad. Una opción es que en vez de tener puerta de entrada y puerta de salida, cuenten con una puerta grande donde se halle un cobrador. Si no, la otra opción es que la puerta de salida sea grande y en ella se pueda desplegar una rampa para el movimiento de sillas de ruedas. Otra solución, probablemente la que más me gusta, es que incluso en esas rutas difíciles, enredadas y de difícil acceso, contemos con plataformas para el acceso a nivel del autobús, eso permitiría incluso que cupieran una o dos personas más en cada vehículo, y entonces sí sería factible un fácil acceso con silla de ruedas.
Puedo dudar de cómo solucionar el tema de los minibuses pero lo que no tengo duda es que hay que dar una solución a quienes no pueden subirse hoy a los microbuses. Y hago la diferencia entre minibús y microbús, porque estoy pensando en vehículos distintos, el primero más orientado al transporte de pasajeros, y el segundo, como sabemos, una mala adaptación de un vehículo de carga.
Para el metro y tren ligero también debemos encontrar una solución. Creo que es más sencilla. Mañana hablaré de ella.

6 comentarios:

Luis dijo...

Al construirse la Línea Uno del Metro en 1969-1970 se decidió que una de las estaciones terminales fuera la Hospital General. Los ingenieros franceses responsables de las obras insistieron en que dicha estación debería de tener escaleras eléctricas, rampas para sillas de ruedas y aditamentos ortopédicos (barras de sostén).
El entonces Regente de la Ciudad de México (Alfonso Corona del Rosal) consideró la propuesta de los ingenieros franceses como un gasto supérfulo.
Sobra decir que los pacientes que utilizan dicha estación acuden tanto al Hospital General de la Ciudad de México como al Hospital Infantil, y en la mayoría de las veces deambulan por un verdadero vía crucis para subir o bajar a los andenes.
Años después, al ampliarse el recorrido de dicha línea, a la estación Centro Médico se le adaptaron algunas rampas y escaleras eléctricas, pero todavía insuficientes.
Por desgracia la cultura a favor de las personas con necesidades especiales no existe en nuestro medio, el transporte es una de ellas.
¿Saben Ustedes, que los invidentes NO pueden ingresar al Metro con perros guías ?. Hay mucho por hacer.

Roberto Remes Tello de Meneses dijo...

Bueno, el acceso con perros guía sí está permitido. Es la única forma de entrar con un animal. No creo que lo hayan quitado, pues yo estoy seguro de haber visto a un invidente con su perro guía en una estación al norte de la línea 7 y hasta intenté tomarle una foto, pero no me dejaron (está prohibido tomar fotos -sin permiso- del metro de México y del Transmilenio de Bogotá, pero en todos los demás metros del mundo sí se puede, es absurdo).

Luis dijo...

Buena noticia la de los perros guía. Lo anterior demuestra que hace un rato (!!!) no me subo al Metro, o no me he fijado.
Lo de la prohibición de tomar fotografías en el Metro, es por demás absurdo. Según las autoridades del STC puede ocasionar un accidente (???). Lo anterior es tan absurbo como cuando hace unos veinte años se prohibía tomar cine Super 8 en las zonas arqueológicas, puesto que " ... se podía distorcionar la imagen del país, con los malos manejos que se hiciera de los videos ..." Vale.

Roberto Remes Tello de Meneses dijo...

Eso da para otro tema que deberemos abordar aquí: la seguridad de a mentis vs. la verdadera seguridad. Los que prohiben tomar fotografías creen que uno va a poder poner una bomba con la información que saque de ahí, siendo que 1. hoy con los celulares cualquiera puede tomar una foto, y 2. sin mucha dificultad se podrían hacer planos completos de todas las instalaciones públicas del metro.
En Monterrey sólo me pidieron que no tomara fotos con flash -supongo esa misma lógica de que por deslumbrar al chofer el tren puede chocar-. En Bogotá contaba con permiso de Transmilenio pero me estuvieron haciendo preguntas en cada estación.
Ahora bien, en el caso de Bogotá nadie me prohibió utilizar las imágenes que tomé, y ahora algunas de ellas forman parte de la inmensa colección geoposicionada de Panoramio, donde ciertamente hay pocas fotos interiores de Transmilenio, lo cual refuerza el absurdo de que tomar fotos va contra la seguridad.

martinjaramillo dijo...

Ya existen modernos, novedosos e inteligentes sistemas de transporte público masivo limpio, para solucionar los problemas de congestión y contaminación en las grandes ciudades, y son más económicos y eficientes que los sistemas convencionales.
Especiales para limitados fisicos.
Las medidas restrictivas como el "pico y placa" son incapacidad administrativa.
A nivel del piso no es posible solucionar los problemas de la congestión vehícular.
Consultar: http://www.sistracsa.com/presentacion.doc
E- mail: martinjaramilloperez@gmail.com
tranxrail@gmail.com

Roberto Remes Tello de Meneses dijo...

Martín Jaramillo: déjame leer lo la liga que has puesto, y te voy a hacer preguntas sobre los costos. De entrada soy escéptico de sistemas así, a no ser que vayan ligados a proyectos integrales, precisamente como el aerotrén de una ciudad colombiana (no recuerdo si Cali o Medellín) que no sólo dotó de un servicio de transporte colectivo, sino que además rescató una zona deteriorada y afectada por distintas bandas delictivas.