El bloguero de la megablógolis

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viernes, 29 de febrero de 2008

Reciclaje al 100%


En primer lugar presento esta foto de Google Earth, donde se puede apreciar la gran superficie de la etapa 4, en la parte inferior, al norte de ésta vemos una carretera, la Autopista a Peñón - Texcoco; y justo al norte de la autopista vemos tres cosas: del lado izquierdo la Etapa 3, luego un lago al centro, y luego las etapas 1 y 2, del lado derecho en menor tamaño.
Ahora sí. El reciclaje al 100%. Esto es difícil pero es posible. Se ha hablado que el próximo relleno sanitario debe ser seco. Esto significa que a todos los residuos se les retira la parte orgánica, misma que se puede compostear, o convertir en un energético. Pero respecto a los sólidos lo que tiene que ocurrir es lo siguiente:
1. Se retira todo lo que naturalmente tenga valor: PET, aluminio, vidrio, cartón y papel, otros metales, etc., y se dan las facilidades para que su reciclaje sea rentable.
2. El resto de los residuos, es decir, los que en apariencia no puedan reciclarse, se compactan en la planta de separación y se llevan, ya en pacas, al relleno sanitario seco. La razón de compactación (peso / volumen) puede ser dos o hasta tres veces mayor que en uno húmedo.
3. En el relleno sanitario seco se apilan y no es necesario colocar tierra al final de cada día de trabajo. El resultado es una montaña que tarda más tiempo en formarse y que contiene sólo lo irreductible.
No obstante, seguimos utilizando grandes extensiones de terreno para dejar allí de por vida los residuos. Es más sano, pero no es lo más sano.
Hoy día algunas ciudades tienden hacia el 100% de reciclaje o reuso. Evidentemente hay cosas que por su tamaño, forma, peso, composición físico-química no pueden reusarse o reciclarse. En esos casos se puede optar por métodos distintos al confinamiento, como la incineración, la transformación vía plasma, o incluso hasta su uso como parte de la cimentación de otras obras.
Por ejemplo, las plantas cementeras hoy utilizan en menor medida un combustible producido en plantas en las que los residuos pueden triturarse, mezclarse, disolverse, etc., hasta dar lugar a ese combustible con un alto contenido energético (más de 5000 calorías). En algunos casos se le añade aserrín para lograr la mezcla. Este combustible se mezcla con otros combustibles (combustóleo, diesel, gas natural) y a altas temperaturas no generan contaminación.
Si algo quedara, se puede utilizar para cimentar obras, como carreteras, edificios, vías del ferrocarril, entre otros usos. En esos casos, también se pueden utilizar las pacas, al tamaño idóneo según el tipo de obra.
Sí es posible reciclar el 100% de los residuos. La cuestión difícil son los costos. No tengo información actualizada, pero recuerdo que el cambio de relleno sanitario en Nueva York implicó de pasar de unos 7 dólares por tonelada en el viejo relleno a unos 17 dólares en el nuevo. Hay un punto en que el crecimiento de los costos hace viables los proyectos de reciclaje.
Los costos en México son mucho menores. Pero hay que tomar los costos futuros. Si se quisiera ampliar el AICM hacia el lago de Texcoco, por ejemplo, habría que mover todos los residuos de la etapa 4. ¿A qué costo? Por eso creo que si tomamos en cuenta que tarde o temprano debemos llegar a un reciclaje del 100%, hay que empezar a planearlo y definir por cuánto tiempo más estamos dispuestos a confian residuos, ya sea en un relleno sanitario húmedo o seco.

jueves, 28 de febrero de 2008

Los lixiviados


Tengo pendiente escribir lo que significa el 100% de reciclaje o reuso de los residuos sólidos. Pero hoy en la mañana veo que REFORMA trae dos fotos respecto a un manantial de lixiviados. Lo que intuyo se ve al fondo es la etapa IV, supuestamente manejada con geomembrana para que no haya filtración de lixividados. Para que emerja un manantial es porque se inyectó algo. Esto da lugar a lo que siempre supusimos en PROFEPA, que una parte importante de los lixiviados eran canalizados hacia el Canal del desagüe, a través del canal de la compañía.
Alguna vez siendo delegado instruí la toma de muestras del Canal de la Compañía. Los resultados que me reportaron fueron negativos respecto a lo que se conoce como CRETIB (corrosivo, reactivo, explosivo, tóxico, inflamable y biológico infeccioso), cosa que no me sorprendió pues finalmente el origen de los lixiviados es orgánico. Incluso, el Ph también es muy cercano al humano.
Si el canal de la Compañía trae residuos orgánicos, y si además la dirección de las pendientes favorece a que los tiraderos de Bordo de Xochiaca, muy mal manejados, lleven sus lixiviados hacia el Canal de la Compañía y éste hacia el canal del desagüe, el deslinde que seguramente hará el Gobierno del Distrito Federal es muy creíble: este manantial, pese a estar junto a la Etapa 4, proviene de Neza y Chimalhuacán.
La duda que me queda es ¿cómo si el suelo de un lago es impermeable por naturaleza puede filtrarse el agua? Es probable que sea un depósito superficial, pero aún si lo es, demostraría que Bordo Poniente produce cierta deformación en el suelo, suficiente para canalizar los residuos líquidos del relleno.
En Tlalnepantla estos lixiviados son canalizados de nuevo al relleno sanitario, a partir de una laguna que los retiene. Una parte de ellos se evapora y la otra es regada sobre los residuos, lo que ayuda a acelerar la biodegradación.
De cualquier manera el GDF tendrá que arreglar su cochinero y demostrar que puede dejar completamente limpio el suelo de las cuatro etapas de bordo poniente, al cerrar la etapa 4, y en caso de que se le autorice elevar el nivel de la etapa 3.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Las etapas 1, 2 y 3

Como dije hace unos días, las primeras tres etapas del Bordo Poniente se realizaron sin operar plenamente como un relleno sanitario, no tuvieron un control de los lixiviados, no siempre hubo geomembrana y los gases no se capturaron adecuadamente. Aún así, estas etapas cerraron hace más de 14 años. La etapa tres en 1994, si mal no recuerdo, y las otras dos unos años antes. Los residuos se han biodegradado y el material se ha compactado.
La última vez que pasé por la etapa 3, hace unos dos años y medio, a penas tendría un metro de altura, mientras que a su cierre tuvo 6 metros. Una parte se hundió, otra se evaporó y la parte principal se biodegradó, es decir se descompuso de tal forma en que más puede parecer suelo que basura.
¿Nos echamos otros 6 metros en la etapa 3? Yo creo que sí es posible. Lo que no comparto, es que veamos al Lago de Texcoco como un gran basurero.
Si en este momento estuviéramos ante la disyuntiva de utilizar al Lago de Texcoco como relleno sanitario o dejarlo libre de basura, me inclinaría por la segunda opción. No obstante, hoy ya tiene basura ¿qué le hacemos? Creo, de entrada, que no deben crecer las áreas que tienen basura hacia los lados, sino acaso hacia arriba.
El GDF insiste en que les dejen utilizar las primeras tres etapas. Conagua y Semarnat, dicen y dirán que no. Creo que el GDF se iría por la opción más cómoda, seguir tirando por siempre el Bordo Poniente. Eso tampoco lo comprarto.
Me parece que la Etapa 4 llegó a su fin y debemos clausurarla para siempre. En cambio, las tres primeras etapas podrían tener algún potencial.
No obstante, yo pondría una condición: fijar un plazo para operar sobre las etapas 1, 2 y 3, pero limitado y condicionado a un reciclaje o reutilización del 100% de los residuos sólidos y líquidos al final de ese plazo. Es decir, que la ocupación temporal de las primeras tres etapas para seguir depositando residuos allí, sea el pretexto para el plan más ambicioso de manejo de los mismos en la Ciudad de México.

martes, 26 de febrero de 2008

El convenio

En el mes de septiembre de 2004, el Gobierno del Distrito Federal y la PROFEPA, firmaron un convenio para resolver la falta de manifestación impacto ambiental de lo que existía hasta entonces, particularmente las 4 primeras etapas del relleno sanitario. Del lado del Gobierno del Distrito Federal, lo suscribió el Secretario de Obras y Servicios, el Ing. César Buenrostro, y por parte de la PROFEPA, yo lo firmé, en calidad de delegado, entonces, en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Lo que resolvía entonces el convenio era un problema jurídico, más que un problema ambiental. Pero lo interesante estaba en las medidas de compensación ofrecidas por el gobierno local. Independientemente de que habría una forestación (no puedo hablar de reforestación en donde nunca había habido árboles) o algunas otras acciones, había el compromiso de que el bordo poniente en su etapa 4, sólo se dedicara a relleno sanitario y separación de basura, y no fuera una bodega del GDF como estaba siéndolo. También debían presentar un informe de alternativas, como de hecho hicieron (dos en Tláhuac y una en Tepetlaoxtoc, ofrecieron 10 meses después), y garantizar que no había deformación del suelo y los gases se debían canalizar adecuadamente.
El convenio también hablaba del fin de la vida del relleno sanitario y fijaba las limitaciones en términos de volumen y no de tiempo. La etapa 4, que contaba ya con 8 metros de altura, crecería hasta los 12 metros en promedio, considerando 11 en las orillas y hasta trece en el centro para lograr la estabilidad de todos los taludes.
En este momento lo que está pendiente, tres años y medio después, es el copeteo de los 13 metros, y rellenar las últimas celdas a 12 metros, con lo cual se entretendrán más o menos un año.
Bastaría por agregar, que el convenio sólo resolvía lo pasado, es decir, no implicaba en sí una autorización de impacto ambiental, sino resolvía lo jurídico. Por lo tanto, presentaron ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de SEMARNAT, un informe preventivo para la ampliación del relleno sanitario. De la Comisión Nacional del Agua, unos meses antes, habían obtenido el permiso para seguir ocupando la Zona Federal del Lago de Texcoco.
La resolución de la DGIRA no la conocí, pero sí un poco los términos, que eran muy similares a los del convenio, con la salvedad de que en vez de volúmenes, sí se fijaban plazos. Es decir, independientemente de que no debían rebasar los 12 metros en promedio, en 2008 tendrían que detener el uso como relleno sanitario. Y en eso estamos en estos momentos. El relleno sanitario tiene capacidad para algunas centenas de miles de toneladas más, pero la fecha de cierre es anterior. Y el Gobierno del Distrito Federal no ha tomado la decisión de dónde tirar la basura.

lunes, 25 de febrero de 2008

Mi primera visita a bordo poniente

José Luís Luege, como Procurador Federal de Protección al Ambiente y yo (como delegado de la PROFEPA en la Zona Metropolitana) fuimos a visitar el Bordo Poniente, guiados por el entonces Secretario de Obras y Servicios del Distrito Federal, César Buenrostro.
Yo traia una tos y un catarro terribles. Pero no quería perderme la visita. Lo que había en el aire produjo que no fuera trabajar en un par de días.
Al llegar al relleno nos trasaladamos a la planta de separación de basura. Nadie utilizaba casco y muy pocos guantes. Muchos usaban tapabocas, pero no todos. En la planta de separación de la basura sólo tomaban lo que tenía valor. El resto iba para el relleno sanitario. Ya hacia el relleno sanitario primero hicimos una visita a los puntos en donde se verifican las posibles deformaciones en el suelo y luego estuvimos en la parte alta.
La impresión que me dejó ese día, en que por primera vez visitaba un relleno sanitario es muy similar a la que tengo ahora que he visitado una decena de sitios similares en la Zona Metropolitana, en Monterrey y Chicago. Está bien manejado, pero podría estar mejor. Particularmente lo que llena de dudas es que, al estar rodeado de agua (Canal de la Compañía y Canal del Río Churubusco), es que toda esa agua sale de la basura. No es así, pero tampoco podría garantizar que no lleguen lixiviados a los canales, aunque en teoría todo está protegido y los lixiviados son canalizados a una laguna de oxidación y luego a una planta de tratamiento.
El frente de batalla es enorme, lo que hace que sí haya algunas moscas, y si bien se cierra cada día, siempre hay entre una y cuatro hectáreas de basura expuestas.
No sé si al ir enfermo al relleno sanitario húmedo mejor manejado del mundo mi enfermedad habría seguido igual o habría empeorado. Seguramente habría empeorado, como ocurrió en Bordo Poniente.
Creo que no podría hablar de mejoras concretas para Bordo Poniente, puesto que está a unos meses de cerrarse. Podría, sí, prolongar la operación unos años más para dar paso a lo que requiere en realidad la ciudad, que es un sistema de tratamiento y reciclaje integral, agua y residuos sólidos, que de lugar a la reutilización del 100% de ellos. Sigo con el tema.

domingo, 24 de febrero de 2008

¿Qué es bordo poniente?

Yo, como muchos, alguna vez tuve la confusión que existe respecto a Bordo Poniente y el Bordo de Xochiaca. Ambos son cosas distintas, pero tienen un común denominador: la basura.
Los bordos, en el Lago de Texcoco, forman parte del sistema hidráulico que existe allí a partir de que fue convertido en un sistema de vasos reguladores y canales. Está en el oriente, y por eso suena más raro oír de un bordo poniente, pero lo mismo están esos bordos, Xochiaca y Poniente, que los Canales de Churubusco y de la Compañía. El terreno de Bordo Poniente tiene ese nombre en honor a un bordo que se llama igual, aunque para la etapa 4, que es el actual frente de disposición final de los residuos sólidos del Distrito Federal, la ubicación más precisa es el Canal de la Compañía.
El Bordo de Xochiaca, en cambio, es el límite sur del Lago de Texcoco, en la colindancia con Neza. En esa zona se desarrollaron los tiraderos a cielo abierto de ciudad Nezahualcóyotl y de Chimalhuacán.
Bordo Poniente, por su parte, tiene 4 etapas. Las tres primeras tenían un manejo muy limitado de los residuos (no canalizan adecuadamente los líquidos que se generan -lixiviados-, no se protegió adecuadamente el suelo, no se utilizó ningún sistema para aprovechar los gases y no se midió la deformación del suelo).
La etapa 4 ha venido avanzando, mejorando e inovando. Cada celda utiliza una geomembrana que protege el suelo, se está midiendo la deformación del mismo, los lixiviados se tratan, los gases se habrán de recuperar una vez que deje de funcionar esta etapa, para si no generar electricidad, al menos quemarlos para que no se acumulen como gases de efecto invernadero (el metano, el principal gas que se produce con la fermentación de los residuos, es 21 veces más contaminante que el bióxido de carbono).
Mañana platicaré de mi primera visita a Bordo Poniente.

sábado, 23 de febrero de 2008

Bordo Poniente etapa 4, 3, 2, 1

Conozco bastante del tema de. relleno sanitario de bordo poniente, y en general de la disposición de los residuos sólidos en la Zona Metropolitana del Valle de México, pues hace algunos años me tocó participar en el tema. Tengo una perspectiva clara de qué hay que hacer, y creo que no se está haciendo. En los próximos días expondré algunas ideas sobre el tema.

jueves, 21 de febrero de 2008

El bombazo


(Imagen tomada de Reforma.com)
Mi percepción es que, de la información que leo en los medios, sí hay relación entre las personas atrapadas con armas hace un par de semanas y los que prepararon esta bomba que explotó fuera de lugar.
Yo no estaría tan convencido de que los aprehendidos estén relacionados con "el Chapo" Guzmán Loera, como intentaron hacernoslo saber, sino más bien pensaría que están sólo vinculados al tráfico de armas. Como respuesta, tratando de deslindarse del estigma que puede significar "el Chapo", que en este momento parece ser el más buscado ("Most wanted"), quisieron simular que eran guerrilleros, pues a fin de cuentas se habrán ido algunos integrantes de la banda a la cárcel, pero los otros seguirán traficando en Tepito. Esta desorientación les daría menor acoso policiaco, por un lado; y por otro, lo más importante, evitaría ataques de bandas contrarias a la del Chapo. A fin de cuentas ellos venden armas, según me parece.
La improvisación como hicieron y manejaron la bomba refleja que no tenían experiencia, como sí ha demostrado tenerla el EPR, el PROCUP y otras organizaciones clandestinas. Las explosiones durante la madrugada en bancos y junto al Tribunal Electoral, lograron, sin causar muertos, el efecto mediático que perseguían. Si esta explosión se hubiera dado en la Glorieta del Metro Insurgentes, habría causado muchos más lesionados porque siempre es muy concurrida.
Resulta tan estúpido perder la vida por algo así, como quien la perdió, o quedar desfigurada de por vida, como pasará a su acompañante, que no puede uno entender otra cosa más que la improvisación, de ellos mismos y de lo que hicieron. Eso fue, desde mi análisis, porque lo empezaron a preparar a las pocas horas de que detuvieron a sus amigos.

miércoles, 20 de febrero de 2008

¿Cómo evitar llevar dos autos?

Anoche me ocurrió algo muy curioso. Una amiga y yo íbamos a ir juntos a un evento pero traíamos dos autos. Para evitar llevarlo al congestionamiento decidimos dejar un vehículo en otro lugar. Escogimos mi auto para que se quedara en Liverpool Polanco. Al salir de nuestro evento acudimos a cenar y posteriormente intentamos recoger mi auto. Fue imposible. El que podría ser el mejor estacionamiento remoto de Polanco no opera por las noches, pese a la gran demanda que puede tener.
El punto interesante, es que terminamos siempre llevando un montón de autos hacia zonas congestionadas sin poder generar coordinación para evitar estas aglomeraciones. Creo que debemos trabajar también en este sentido. Como lo decía ya respecto a grandes eventos, el uso de estacionamientos remotos debe promoverse siempre que pueda reducirse el uso del vehículo individual.

martes, 19 de febrero de 2008

Esta foto fue tomada hoy hace 20 años.

El 19 de febrero de 1988, un grupo de estudiantes de diversas escuelas del Instituto Nacional de Bellas Artes realizamos un mitin frente al Palacio de Bellas Artes. Esta fue la respuesta de las autoridades. Yo soy el que está en el piso.

Estacionamiento en los grandes eventos

En un momento dado, una zona tranquila se puede volver demasiado conflictiva y hasta imposible. Los vecinos de la Plaza de Toros México y el Estadio Azul lo saben muy bien. A menudo la policía no los deja pasar a sus propias casas.
En Estados Unidos se han dado anécdotas de que en un partido muy concurrido, si los asistentes se estacionan libremente en la lateral del freeway, o todos los vehículos aparecen con multas, o durante el juego las gruas se dedican a quitar de la vialidad cientos de autos.
En fin de semana los problemas para llegar a tiempo son menores que entresemana. No obstante, siempre que hay un gran evento hay quien llega en el último minuto o tarde.
Esto lo menciono porque sin duda la mejor alternativa es tener estacionamientos remotos desde donde haya transporte gratuito.
Lo que sí creo es que no puede ser que una gran zona se pueda paralizar una hora o más porque hay partido, corrida, expo, concierto o cónclave político. Los que no están dentro ni van hacia dentro no tienen por qué padecer el desorden, la desorganización, la falta de lugares.
Creo que hay que ordenar las cosas dando muchas facilidades a quienes se estacionen en lugares remotos, y cobrar muy caro a quienes pretendan estacionarse junto a la sala de conciertos, auditorio, estadio, sala de exposiciones, etc.
Sin duda poner orden tendría que empezar en los lugares más difíciles como el Estadio Azteca, la Plaza de Toros México, el Estadio Azul, el Auditorio Nacional, el Foro Sol, el Palacio de los Deportes y el Toreo de Cuatro Caminos. Cada uno de estos lugares debe contar con una estrategia de "impacto urbano cero". Una vez que ésta se logre, podríamos trabajar en el resto de los lugares, así como establecer la obligatoriedad de que cada evento al que concurran más de mil personas se realice con impactos urbanos neutrales o positivos.

lunes, 18 de febrero de 2008

Problemas de estacionamiento

Tengo una amiga que vive en la calle de Malintzin, muy cerca del centro de Coyoacán. La primera vez que fui a su casa (un departamento en un conjunto grande de departamentos) tenía una reunión, por lo que supuse que los autos en segunda fila correspondían a los asistentes a la fiesta.
He llegado a ir un par de veces más. Siempre hay autos en segunda fila frente al conjunto de edificios donde vive. Los espacios son, evidentemente insuficientes, y además siempre es necesario que para sacar un vehículo, sean movidos no sólo los que están en primera y segunda fila, sino más de uno de los que está dentro.
Me parece que ese edificio es un caso extremo, pero nos dice una cosa: no sólo donde hay bares, restaurantes, oficinas, centros comerciales, hay saturación. También en zonas habitacionales.
¿Qué hacer? Algo ya dije ayer respecto a la Condesa. De Polanco podría decir lo mismo: establecer parquímetros y permitir la construcción de uno o más estacionamientos subterráneos, uno en las inmediaciones de Julio Verne y Emilio Castelar, pero, desde mi punto de vista, sin afectar los parques. En la Zona Rosa esperaría lo mismo: un gran estacionamiento subterráneo, ya sea bajo Niza, bajo Florencia o bajo la lateral de Reforma.
¿Qué hacer en zonas habitacionales? Los costos de un estacionamiento subterráneo en una zona comercial se diluyen entre más gente, pero ello no funcionaría en zonas habitacionales porque el costo se concentraría entre muy pocos participantes.
La solución es, lamentablemente, un poco dura: establecer cobro por estacionamiento en vía pública (parquímetros), y ser estrictos contra quienes se estacionen fuera de la norma (sobre la banqueta, en batería fuera de las cocheras, en segunda fila, en las esquinas). Si bien eso no incrementa los espacios de estacionamiento, sí puede persuadir a la gente para actuar en dos lógicas: reducir la dependencia del vehículo y sobre todo estacionar el vehículo más lejos, que sería la más racional.
Desde luego existe la alternativa de no hacer nada. Si así funciona, ¡¿para qué lo rompes?! Esta no-solución mediocre es una muestra de lo que ha dominado en esta ciudad, las soluciones mediocres para no hacer olas y no generar más conflictos.
Eso sí, habría que generar una discusión entre los vecinos que hiciera ver la importancia de hacer bien las cosas, y los beneficios que se obtendrían en caso de instalar parquímetros y poner orden.

sábado, 16 de febrero de 2008

La Condesa y el estacionamiento

Desde siempre, la colonia Condesa ha tenido problemas de estacionamiento. Creo no exagerar, pero puedo decir que desde niño visitaba muy seguido esta colonia y oía las quejas de mi padre sobre las dificultades para estacionarse.
Ahora es muy distinta de como fue entonces. Sólo estaba el SEP's y algún restaurante más. Luego vino el boom de los tacos del Tizoncito, la competencia de la Lechuza, y más tarde todo el auge culinario que hoy representa la Condesa y su hermana la Hipódromo.
Ya hubo algunos intentos para construir estacionamientos subterráneos en la zona. Se proponía debajo del Parque España, debajo del Parque México, pero hubo resistencias y el modelo financiero que había detrás de los proyectos también falló pues esto se intentó entre 1995 y 1996.
Con el paso del tiempo, me parece, la mayoría de la gente está convencida de que hace falta una decisión de largo plazo en materia de estacionamientos en la Condesa. Habrá que construir un estacionamiento subterráneo en la Calle de Michoacán, tal vez otro en Sonora y México, y evitar afectar los parques. También serán necesarios los parquímetros, y definir de qué manera los vecinos sean los principales beneficiarios. hay muchos que han llegado con el boom cultural que representa la Condesa, pero muchos otros llevan décadas allí y tienen derecho a una vida tranquila, sin autos estacionados en su banqueta o cochera.

viernes, 15 de febrero de 2008

Nuestros barrios


Todas las ciudades importantes se van haciendo famosas por sus barrios. Buenos Aires con la Recoleta, la Boca, San Telmo, Palermo; París, con el Barrio Latino, Saint Germain, Montmartre, Saint Honore, Montparnasse; Barcelona, con el Barrio Gótico, el Casc Antic, donde está la famosa avenida de Las Ramblas, Ciutat Vella, Port Vell; Nueva York con el Soho, Midtown, Tribeca, Broadway; en algunos casos encontramos muy destacados los barrios chinos, como en Nueva York y San Francisco, en esta última ciudad tenemos Castro, como sede del barrio gay. Entre muchos otros en otras ciudades.
Si hablamos de conocer la ciudad de México no por sus grandes monumentos sino por sus barrios, creo que pensaríamos en el Centro Histórico, la Zona Rosa, la Roma, la Condesa, Coyoacán y Polanco. Cada uno puede tener símiles con otras ciudades. Por ejemplo, Polanco sería el barrio más "chic", es decir, más moda, más dinero; la Condesa sería más intelectual, lo mismo que Coyoacán, pero en términos de moda la Condesa ganaría a Coyoacán.
Otros barrios interesantes de conocer serían, por su larga historia, luego Las Lomas, Virreyes, Tlalpan, Del Valle, Narvarte, Clavería, Santa María, Nueva Santa María, Tepito, La Lagunilla, San Rafael, Tacuba, Tacubaya, San Miguel Chapultepec, Azcapotzalco, entre muchos otros.
La lista puede ser mucho más grande. Pero las dificultades para conocerlos y/o apreciarlos serán mucho mayores. Creo que los factores que yo valoraría para ir a conocer un barrio serían los siguientes:
1. Su historia
2. Su arquitectura
3. Su esencia
4. Su presente
Creo que los mencionados y los no mencionados tienen cada uno su historia, algunos más importantes que otros.
Todos tienen una arquitectura característica, pero allí empiezan los problemas, porque ésta ha sido desplazada no por una arquitectura moderna, sino por una mezcla no planeada de estilos. Lo mismo ocurre incluso en Condesa, Roma y los barrios mencionados en el primer bloque.
Luego nos vamos a su esencia: algunos barrios aún la conservan, pero otros la han ido perdiendo. La Del Valle, que es donde yo nací y crecí, era una colonia eminentemente habitacional, con un ambiente familiar, católico, tradicional, y poco a poco se ha venido trastocando por oficinas, el envejecimiento de la población, la llegada de nuevos edificios y pobladores, la destrucción de sus amplias calles con palmeras para dar lugar a los ejes viales. Tepito fue la cuna de pensadores, empresarios, deportistas, y ahora es identificada con la delincuencia, el tráfico de todo lo traficable, el comercio ambulante, la falluca, etc.
Recuperar la esencia de los barrios puede ser fundamental para multiplicar las oportunidades económicas de esta ciudad. Nuestra urbe debería ser un "must" del turismo internacional. No lo es. La inseguridad impide visitar algunos de los barrios tradicionales ¿cuántos pueden presumir conocer Tepito, La Doctores o La Lagunilla? Son colonias que por lo general se evitan, y quien las conoce no lo presume.
Cuando yo hablo de recuperar la esencia de los barrios hablo también de darles un presente. Ese presente es una mina de oro y es la recuperación del arraigo, en una ciudad cuya movilidad lo inhibe. Eso nos dará seguridad y oportunidades económicas.
Seguiré en el tema pero no quiero terminar el artículo diciendo que a pesar de que nosotros llamamos "colonias" a los barrios, y que incluso en algunos casos una colonia podría tener varios "barrios", la forma en que me estoy refiriendo aquí a los barrios es una proyección de los cuatro elementos a los que me referí antes: historia, arquitectura, esencia y presente. Sin duda no podría hablar de barrio para referirme a la Unidad CTM Culhuacán, pero tal vez sí al pueblo de Culhuacán; la colonia Un hogar para cada Trabajador no es un barrio, bajo este concepto, como sí lo es el Centro de Azcapotzalco.
La cantidad de barrios sigue siendo enorme, y el potencial para generar recreación, turismo, empleos, es enorme, sin trastocar la vida de las colonias, al contrario, generando calidad de vida.

jueves, 14 de febrero de 2008

Cooperativas del amor


Mientras ayer y antier buscaba una forma muy sana de entretenimiento cerca de casa, donde vecinos pudieran asociarse en una cooperativa para crear bares vecinales, bajo un modelo de negocio que la propia autoridad pudiera promover, ahora voy a hablar de algo más polémico: la prostitución.
La prostitución, como tal, está regulada a medias, no hay una prohibición en lo individual, pero sin duda se prohiben "las casas de citas". Curiosamente lo que más afecta a la sociedad, está permitido; y lo que menos afecta, está prohibido.
El fondo de esto es el lenocinio. No es lo mismo prostituirse por uno mismo, que tener empleados o empleadas que se prostituyan. Como el lenocinio es delito, cuando se descubre un prostíbulo éste, en teoría, es clausurado por la autoridad y detenidos los lenones.
Las cosas no son tan simples por supuesto. Puesto que hay burdeles que han operado en forma muy notoria por años, y sin embargo no han tenido grandes problemas con la autoridad.
La cuestión que veo más problemática es la incertidumbre para todos: los vecinos porque nadie quiere un lupanar a un lado de su casa; las meretrices porque siempre están descobijadas, sin seguridad social y ante la posibilidad de que se acabe su empleo y hasta sean detenidas, al menos por unas horas; los parroquianos, porque gozan de menos seguridad en negocios no regulados, y los dueños del negocio, porque están cometiendo un delito.
Ante esto puedo sugerir también las sociedades cooperativas como una alternativa muy distinta. Es algo que incluso ya ocurre (hace unos meses hablé del blog sexoservidorasdf, que es un ejemplo de ello). Entre varias mujeres dispuestas a prostituirse rentan un departamento, contratan seguridad, se anuncian en algún lado, y empiezan a dar "masajes". Aquí no hay lenocinio, sólo una cooperativa ... ah, pero quien rentó el departamento fue una de ellas, así que es la que aparece ante la autoridad como lenona.
¿Y el uso de suelo? ¿Y la higiene? ¿Y la seguridad social?
Creo que hay que regular mejor este tema, en vez de hacernos de la vista gorda, como ocurre hoy día.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Cooperativas del entretenimiento 2

Cuando hablo de Cooperativas del entretenimiento me refiero a una manera sistematizada de lo que hacemos al organizar una fiesta entre varios: unos llevan los platos y vasos, otros los refrescos, otros las tortillas y las salsas, luego otros más los guisados, más la botana y el pomo.
Entre muchos, organizar una fiesta es más barato. El antro de la colonia, o el antro del barrio no debe ser algo mucho más complejo, ni debe tener una inversión de millones de pesos.
Ya ayer decíamos del gran problema de trasladarnos por la ciudad para divertinos: alcohol y volante, inseguridad, falta de espacios de estacionamiento, costos mayores, discriminación, etc.
Cuando tenemos la diversión cerca, ésta podría ser mucho más sana. No me opongo a que la gente se emborrache, yo mismo lo he hecho, pero sí me opongo a que manejen en esas condiciones, a que la gente pague mucho más tanto por precios altos como porque perdió el control de lo que consumía una vez que se le subio.
En cambio, si fomentamos negocios en los que no hay un único dueño que pretenda la máxima ganancia, sino varios cooperativistas que buscan una forma honesta de vivir, tenemos que puede haber ganancias suficientes para que un grupo de amigos atienda a una centena de vecinos a lo largo de los días fuertes para el entretenimiento (miércoles, viernes y sábado).
En otros países así es, el problema es que en México se estigmatiza la apertura de un antro. Y eso no debe ser. Y luego los que están en colonias populares pueden tener el estigma de "mala muerte" y en los de las colonias ricas, además de la resistencia de los vecinos está el estigma asociado a drogas, prostitución, ruido, etc.
Tampoco los antros tienen que ser ruidosos.
Creo que, al igual que cuando hablé de las franquicias populares, aquí estamos ante un modelo de negocio. Diseñar y replicar este modelo de negocios será una función de la autoridad. La figura de la cooperativa tiene el beneficio que dije arriba: no se busca el máximo lucro, sino una forma honesta de vivir. Un cooperativista se arriesgaría mucho más al vender alcohol adulterado, perdería a su cliente si lo incita a emborracharse todos los días, perdería clientela si es deshonesto ... cosa que no ocurre con los antros "inn".

martes, 12 de febrero de 2008

Cooperativas del entretenimiento 1

He sido invitado a reuniones, festejos y otras celebraciones en un dos cadenas de bares que me parecen fracamente deprimentes: el Desván y el Papa's Bill. Digo que me parecen deprimentes no sólo porque son bares que no me gustan, sino porque son el espejo del caos que tenemos en el entretenimiento en esta ciudad.
La razón por la que estos "antros" han tenido éxito en la Ciudad de México es que sus precios no son tan elevados como algunos bares "inn" de Polanco, Condesa, San Ángel o San Jerónimo. Uno tiene que recurrir a grandes cadenas del entretenimiento para poder abaratar los costos de una noche con los amigos. El costo por copa puede duplicarse en los mejores bares, además de que el servicio suele ser sustancialmente peor, sobre todo si el parroquiano no coincide con el estereotipo del cliente ideal de ese antro.
Ciertamente me gustan los bares más "inn" que marcas como las mencionadas, u otras más como la Vittola, el Barón Rojo, entre otros. Pero más allá de las preferencias personales, lo que me gustaría ver es que el entretenimiento pueda desarrollarse "a pie", es decir, tener locales dedicados al entretenimiento nocturno (música, alcohol, ambiente, etc.) por toda la ciudad y no depender de centros comerciales, barrios sin espacios de estacionamientos y grandes distancias en las que el alcohol entre en contradicción con la necesidad de manejar.
La solución es, me parece, las cooperativas del entretenimiento.

lunes, 11 de febrero de 2008

A las cinco de la tarde


No emitiré directamente mi opinión. Las corridas de toros son uno de los temas más polémicos en la ciudad, pero uno de los que más contribuiría a formar democracia. ¿Podríamos someter a plebiscito los conciertos en el Palacio de los Deportes? Creo que no. Sin embargo, creo que sí podríamos someter a plebiscito el que se mantengan las corridas de toros: para unos un derecho a disfrutar un arte y para otros un acto brutal contra un animal indefenso que a lo más que puede aspirar es al indulto cuando ya esté lleno de heridas.
No me expresaré en contra o a favor de los toros. Pero creo que si el asunto genera tanta polémica, como la que se ha dado por enésima ocasión en los últimos días, podríamos aspirar a que la sociedad discutiera en forma madura, y en el marco de otras decisiones plebiscitadas, se cuestionara a la sociedad su opinión acerca de continuar o no con esta "fiesta" (y quizá con otras que involucren el sacrificio de animales).

No me expreso, pero puedo presumir, con orgullo, que jamás he asistido a una corrida de toros. Y con eso, creo, ya dije todo.

viernes, 8 de febrero de 2008

Bicicletas y accesibilidad

Cerrando el tema de la accesibilidad al transporte (y tendría que ser a las oficinas públicas y a todos los servicios públicos), contaré mi experiencia con la bicicleta en el metro.

Salí de casa en dirección a la estación del metro más cercana este domingo 3 de febrero. En realidad había dos estaciones a una distancia similar, pero me pareció más cómodo llegar a Escuadrón 201, a aproximadamente 7 kilómetros de distancia.
Para bajar las escaleras no había canaletas sobre las cuales rodar la bicicleta. Entonces la bicicleta la bajé rebotando en cada escalón. Compré mis boletos y cuando quise acceder no había policía, así que no utilicé la entrada ancha (no hay entradas para discapacitados, sino sólo una puerta operada manualmente), sino un torniquete y alguien me ayudó a pasar la bicicleta por encima.
Subí al vagón y pese a ser domingo no iba tan vacío. Mucha gente parada. En la línea 8 hay salidas en los dos lados del tren, entonces no podía acomodarme cerca de una de las puertas, la que se abriera menos, porque tarde o temprano se abriría. Más bien había que estar listo para acomodarse cuando subieran los pasajeros. Tampoco había un rincón para sillas de ruedas que yo pudiera utilizar en el ínter. El metro se iba deteniendo demasiado tiempo en algunas estaciones.
Al llegar a Chabacano encontré una escalera eléctrica y la utilicé. Pero ya después no hubo más escaleras eléctricas y en algún momento perdí la señalización hacia la línea 9, yo sólo veía letreros hacia línea 2 pero eso sí, a lo lejos los vagones de la línea 9, así que caminé hacia donde mi intuición me dijo y creo que fue lo correcto. Cargué, de subida y bajada, mi bicicleta y llegué al andén central, que sólo es de salida, de la línea 9. Allí esperé el tren. Sólo ocupé la línea 9 para 2 estaciones, Lázaro Cárdenas y Centro Médico, y en la primera se detuvo un par de minutos.
Al llegar a Centro Médico todo fue más cómodo. Subí las escaleras eléctricas, me subí a la bicicleta para los 100 metros del pasillo de transbordo, y me encontré con rampas para discapacitados. El metro tardó en llegar, y más aún tardó en partir una espera como de 10 minutos.
Me bajé en Eugenia y al salir no había (ya lo sabía pues utilicé esa estación casi diario durante 10 años) escaleras eléctricas. El policía me dio acceso por la puerta ancha y cargué la bicicleta. Salí a la calle y anduve por unos 500 ó 600 metros.
Fin de la odisea. Terminé cansado.
Puedo decir que me gustó la experiencia, porque me dio la oportunidad de conocer de otra forma el metro y la ciudad. Enfrenté dificultades en tres de las cuatro estaciones en las que estuve. Independientemente de que los tres trenes que tomé se estuvieron parando, hay un gran problema de accesibilidad. La bicicleta se vuelve un sensor para ello. Lo intentaré en otra ocasión y hacia otras estaciones. No tomé el tren ligero, que me queda quizá un poco más cerca (4.5 kilómetros) porque no sé si acepta bicicletas los domingos, como el metro. La página de Servicio de Transportes Eléctricos no dice nada al respecto.

martes, 5 de febrero de 2008

La solución regia


Lo que vemos en la foto son unas plataformas electromecánicas que suben y bajan escaleras con una silla de ruedas. Están disponibles en la red del metro de Monterrey (Metrorrey). La foto la tomé yo.
¿Cuánto cuesta hacer una estación? No tenemos que hacer grandes cuentas: cada estación vale millones. ¿Cuánto podrá costar una máquina así? Partiendo de que el auto más barato cuesta 70,000 pesos, si le quitamos las luces, le quitamos los asientos, etc. Cada una de estas máquinas debe costar sustancialmente menos, y se pueden mandar fabricar exprofeso: funciona como un montacargas. Si las tuviéramos disponibles en cada estación del metro se requerirían unas 200. Si tuviéramos una por cada salida, se elevaría a 500. ¿35,000 pesos? Adquirirlas costaría menos de 20 millones de pesos, aunque se requeriría capacitación y una adecuada política para su cuidado y mantenimiento. Podríamos comenzar con un programa piloto en una línea no muy saturada como la 7 o la 5. Claro, este tipo de montacargas autónomos, no son la única opción, también pueden ser fijos y operar en cada escalera, como ya se adaptó alguno en Centro Médico y otras estaciones.

lunes, 4 de febrero de 2008

Transporte para discapacitados 2

Reconozco que el hecho de que se establezcan rutas, como la que mostraba el día de ayer, que vayan a lugares frecuentados por personas por capacidades diferentes, en las que existan facilidades para su acceso y movilidad, es bueno. Lo que no es comprensible es que una ciudad del tamaño de la Ciudad de México no pueda generalizar el uso de sistemas con accesibilidad para capacidades diferentes.
Hay algunas rutas que tienen autobuses con acceso para discapacitados, pero en general no vemos esto y creo que sería relativamente sencillo lograr la accesibilidad. No digo que sea de la noche a la mañana, pero me parece que en siete años sí puede ocurrir. Un autobús urbano debe durar más o menos eso, entonces estamos hablando de que debemos contar con especificaciones técnicas para los autobuses que impliquen la accesibilidad para discapacitados.
En general tendríamos cuatro tipos de vehículos para el transporte colectivo de superficie:
1. Trolebuses. La accesibilidad de estos es la que resulta más complicada. Los trolebuses deben durar décadas, pues han sido construidos para ello. La solución en este caso es que la puerta de salida tenga una rampa electromecánica, y se deje un espacio para dos sillas de ruedas, con su respectivo anclaje, al interior del trolebús. Las adaptaciones pueden ser poco a poco, pero no deberían durar más de un sexenio.
2. Autobuses articulados. Estos autobuses se están usando en el metrobús y en este caso, por fortuna, ya contamos con la accesibilidad. Habrá que escuchar a los usuarios con capacidades diferentes para ver si les está funcionando el sistema y cómo se puede mejorar.
3. Autobuses para avenidas principales. Debemos eliminar lo topes, al menos en el carril del transporte público y mejorar la calidad de las avenidas, impidiendo también el estacionamiento en lugar prohibido y sobre todo en los parabuses. Esto permitirá contar con autobuses de piso bajo, que servirán no sólo a las personas con capacidades diferentes, sino también para los adultos mayores. Ya teniendo autobuses de piso bajo, que puedan ladearse al momento de hacer la parada, es más fácil el acceso, con rampa, de las sillas de ruedas. Esto puede darse en siete años, como dije, una generación de autobuses, siempre y cuando la autoridad haga lo suyo: mantenimiento a las calles, suelo parejo sin topes.

4. Minibuses para colonias periféricas. Al ser vehículos más pequeños, que a menudo tienen dificultad para dar vueltas, sería más complicado contar con adaptaciones y no se podría optar por el piso bajo, ya que llegan a subir pendientes, pasan más topes (que yo también quitaría, pero al interior de las colonias habrá más resistencia que en una avenida). Aún así, me parece que es factible contar con la accesibilidad. Una opción es que en vez de tener puerta de entrada y puerta de salida, cuenten con una puerta grande donde se halle un cobrador. Si no, la otra opción es que la puerta de salida sea grande y en ella se pueda desplegar una rampa para el movimiento de sillas de ruedas. Otra solución, probablemente la que más me gusta, es que incluso en esas rutas difíciles, enredadas y de difícil acceso, contemos con plataformas para el acceso a nivel del autobús, eso permitiría incluso que cupieran una o dos personas más en cada vehículo, y entonces sí sería factible un fácil acceso con silla de ruedas.
Puedo dudar de cómo solucionar el tema de los minibuses pero lo que no tengo duda es que hay que dar una solución a quienes no pueden subirse hoy a los microbuses. Y hago la diferencia entre minibús y microbús, porque estoy pensando en vehículos distintos, el primero más orientado al transporte de pasajeros, y el segundo, como sabemos, una mala adaptación de un vehículo de carga.
Para el metro y tren ligero también debemos encontrar una solución. Creo que es más sencilla. Mañana hablaré de ella.

domingo, 3 de febrero de 2008

Transporte para discapacitados 1



¿Alguien cree que con una sola ruta y unos cuantos trolebuses tengamos resuelto el problema de la accesibilidad?

sábado, 2 de febrero de 2008

La Candelaria

Hoy es día de la Candelaria, los tamales, la decoración de los Niños del Nacimiento, los cohetes, y tradiciones similares.
Adornar al Niño es una tradición que me resulta curiosa pero de la que jamás he sido partícipe. De los tamales puedo decir que sí he sido partícipe, aunque por lo general todos los que se sacan un muñeco en la rosca incumplen la promesa de los tamales.
Pero de los cohetes quiero comentar algo. Me ha tocado estar a un lado de donde se están lanzando los cohetes, ya sea en una procesión, en el atrio de una iglesia, fuera de una casa donde se está haciendo la fiesta con motivo de una mayordomía.
La ciudad de México absorbió muchos pueblos, conforme fue creciendo, y con ellos se quedó con sus tradiciones. Pero no sólo eso, la población de la capital tiene raíces en otras partes del país, con lo cual se refuerzan algunas tradiciones populares.
Una de esas tradiciones es estar lanzando cohetes que sólo hacen ruido. Cuando se da la fiesta del pueblo (hoy, digamos en la Candelaria, Coyoacán) hay juegos mecánicos, conjuntos musicales, juegos pirotécnicos. En general un ambiente de fiesta. Pero durante las misas con motivo de esta fiesta, las procesiones, y otros momentos del día, se están lanzando cohetes al aire. Estallan, hacen ruido, molestan, y nada más.
Esto es un punto en donde las tradiciones, probablemente minoritarias, entran en conflicto con los derechos (el derecho a la tranquilidad).
Hoy escuché cohetes a lo lejos. A mí no me afectan en este momento. Ya no vivo cerca de un pueblo. Hace unos años vivía entre tres pueblos: Aculco, Magdalena Atlazolpa y San Juanico Nextipac, y muy cerca de otros (Apatlaco, los Ocho Barrios de Iztapalapa, entre otros). Los cohetes se escuchaban bastantes días al año y en ocasiones durante periodos de una hora. Era muy molesto, sobre todo cuando intentaba concentrarme. Quizá la molestia tampoco fuera generalizada, pero sin duda éramos más lo opositores a esos cohetes que los copartícipes de la fiesta.
¿Cómo resuelve la ciudad de México el conflicto entre el derecho a la tranquilidad y la defensa de las tradiciones? Realmente encuentro poco qué hacer. Creo que las tradiciones seguirán ganando. Aún así, habría que tener una actitud más institucional respecto a todo lo que significa una fiesta: cierre de calles, instalación de juegos, uso de energía eléctrica sin pagar, venta y consumo de alcohol en la calle, la venta misma de los cohetes y juegos pirotécnicos, la falta de medidas preventivas (aunque para los permisos usualmente se exige un plan de protección civil). Quizá haya que ser estricto con la aplicación de la ley.
Y por último digo, no muy convencido, que las tradiciones molestas como los cohetes que sólo hacen ruido, seguirán. Si llego a Jefe de Gobierno no haré nada por preservarlas, pero tampoco las combatiré. Los permisos se darán en el marco de la ley.