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viernes, 9 de enero de 2009

La arbitrariedad otra vez

Con argumentos falaces nuevamente fue detenida la obra del túnel de Palmas y Reforma. Ahora con argumentos en materia de protección civil ¿por qué no los habían mencionado antes? Sin duda porque no se trata de que se resuelvan los trámites para la construcción del puente, sino porque quieren que la obra no inicie antes de las elecciones para desgastar al PAN y al gobierno de Gabriela Cuevas. Es evidente que no hay riesgo inminente en la zona de obras. Puede ser que haya algún riesgo eventualmente, pero no es inminente, aún así la Secretaría de Protección Civil impone medidas arbitrarias. Veamos lo que dice la Ley de Protección Civil del Distrito Federal:
"Artículo 96.- Cuando una situación de riesgo inminente implique la posibilidad de una emergencia o desastre, las autoridades competentes podrán adoptar de conformidad con las disposiciones legales aplicables las siguientes medidas de seguridad, con el fin de salvaguardar a las personas, sus bienes y entorno:
I.- El aislamiento temporal, parcial o total del área afectada;
II.- La suspensión de trabajos, actividades y servicios;
III.- La evacuación de inmuebles; y,
IV.- Las demás que sean necesarias para llevar a cabo la protección civil.
Asimismo, podrán promover la ejecución de las medidas de seguridad ante la autoridad competente en los términos de las leyes respectivas."

Este tipo de arbitrariedades deberían estar penadas. Las obras han estado muy mencionadas desde meses atrás, hubo labor de difusión, consultas, etc. En varias ocasiones el GDF ha dicho que no hay impedimento para echarlas a andar, y cuando esto va a ocurrir, zas, ponen otra piedrita, para perjuicio de los ciudadanos.
Lamentablemente la contraloría del GDF no sirve de mucho y no sancionará a los responsables. Quizá deberíamos crear instituciones para castigar los abusos políticos que primero que nada terminan afectando a los ciudadanos, más que la carrera política de un rival.

2 comentarios:

Luis López Hermosa Parra dijo...

Bueno fuera que todos y cada uno de los requerimientos que se le han solicitado a la obra promovida por la Delegación Miguel Hidalgo le fueran requeridos tambien a las propias autoridades del Distrito Federal en el sinúmero de obras que vienen realizando en la Ciudad de México. La arbitrariedad tiene sello de venganza política, Marcelo Ebrard quiere pasar la factura de la fallida y mal llamada Torre del Bicentenario.
En todo este asunto, resulta lamentable el silencio que el PAN en el Distrito Federal ha guardado en torno al embate que Gabriela Cuevas ha recibido por parte de Marcelo Ebrard.

Ricardo León Caraveo dijo...

Es acertada la observación en el sentido de que es un trama sin fundamento en contra de los actos de Gabriela Cuevas. En la radio ella explicó a detalle cómo cumplió con los requisitos.
Ese tipo de acciones son comúnes en los perredistas, y acuden a elucubraciones jurídicas insustentables.
En Tabasco, cuna del perredismo radical irracional de López Obrador, el PRD actúa a capricho. No hay mas ley que la proclama. La gente primero los aplauden, hasta que en su persona experimentan la "arbitrariedad". ¿Que diferencia hay entre tomar un pozo, cerrar una calle o la situación de ataque contra Gabriela Cuevas? ninguna, en escencia la finalidad es quebrantar la ley, aplicarla a conveniencia, hacerla a modo. No hay visión de Estado, son elementos constitutivos del "estado fallido" que atentan contra la actividad constructiva. Tienen la esperanza de ser exitosos, saboteando al de enfrente.