Decía que iba a comentar mis opiniones sobre los temas duros y así lo haré:
-Pena de muerte: estoy en contra de la pena de muerte, no sólo por la postura de defender la vida hasta sus últimas consecuencias, sino porque la medida carece de efectividad, habiendo tanta distancia entre la comisión del acto y el castigo.
Una pena puede buscar cuatro objetivos:
1. Venganza individual o social
2. Retención del delincuente para que no haga más daño
3. Contraprestación por el daño causado (castigo)
4. Persuación a los que están fuera para que eviten entrar a la cárcel
La pena de muerte satisface el deseo de venganza, retine (aniquila) al delincuente para que no haga más daño, es una contraprestación por el daño causado pero no logra la persuación porque no hay la inmediatez necesaria pues se requiere un largo juicio lleno de apelaciones.
Hay quienes refieren que cuidar a un reo sentenciado a muerte es más caro. También se tiene la duda, en algunos casos, de si el reo era realmente culpable.
Tendría menos problema con que se redujeran las penas a los policías cuando su violencia se exceda siempre que esto sea sólo en flagrancia de delitos como el secuestro o el homicidio calificado. Pero aún así, nos encontraríamos con los frágiles límites en los que el policía que se excede no cuenta con toda la información necesaria para que se determine ya sea la flagrancia, el secuestro o el homicidio calificado.
-Matrimonio entre homosexuales y adopción por homosexuales. En sí no tengo problema con ninguna de las dos figuras. En el momento en que reconocemos la primera, reconocemos la igualdad que representa una unión entre personas del mismo sexo y personas de sexos opuestos, por lo que la posibilidad de adoptar se vuelve una consecuencia normal. Sin embargo, en cualquier caso, incluidas personas solas, debe cuidarse que quienes adopten a un niño tengan la preparación para cuidarlo adecuadamente y la capacidad psicológica para transmitirle seguridad y amor. Mi único problema con estos temas es que fueron regulados mediante una ley especial, lo que da un status jurídico distinto. Este tema se debió legislar en el Código Civil.
-Eutanasia. Mi diferendo con el aborto es la incapacidad volutiva del feto. En el caso de la eutanasia puede haberla o no, dependiendo del estado del paciente. Habiendo capacidad volutiva no tengo problema con el tema del aborto. No habiéndola, existen otras posibilidades:
1. Que toda persona esté en condiciones de instruir qué haría en caso de entrar en un coma permanente o algún estado vegetativo que le impida regresar a la normalidad y decidir sobre la continuación de su estado o la interrupción del mismo. En mi propio caso optaría por preseleccionar la eutanasia, sin duda.
2. Cuando la vida dependa absolutamente de un tratamiento, aparatos, medicinas o terapias, éstos se suspendan hasta que la muerte llegue de manera natural. También acepto esta postura.
La gran dificultad, sin embargo, es que en la eutanasia hay una persona humana que debe suministrar la inyección letal o el tratamiento final. Debe haber, desde luego, la posibilidad de objeción de conciencia; pero también hay que prever qué asistencia se da a quienes lo apliquen.
-Aborto. Mi posición es en contra. La vida comienza al momento de la concepción y el definir si la semana 12, la 11 o la 12 con un minuto me parece tan relativo que termina por relativizar la vida y tratar al cigoto como si fuera un protozoario. Entiendo las dificultades de miles de adolescentes, pero esto no se soluciona con abortos sino con educación sexual, y educación sexual no al estilo de Pro-vida o Unión Nacional de Padre de Familia, sino enseñándole sin prejuicios. Si defendiéramos el aborto como una solución a otros problemas, como la delincuencia, tendríamos que aceptar la muerte forzada de drogadictos y malvivientes, y me parece que toda persona tiene derecho a vivir, aún cuando no pueda decidir, aun cuando vaya a nacer en condiciones de pobreza o violencia y aún cuando pueda causar daño a los demás cuando crezca.
-Legalización de las drogas. Tenemos que discutirla. Las prohibiciones no están funcionando. No tengo mayor problema con el daño que se cause una persona a sí misma, en el ejercicio de sus libertades, pero me opongo a que se lo cause a alguien más.
-Rescates. Hay países, como Brasil, en los que el pago de rescates está prohibido y penado. Así se han librado de los secuestros. La mayor dificultad se da con los primeros secuestrados, sin embargo se lograría abatir este delito. Sin embargo, creo que esta medida debería de instrumentarse una vez que los secuestros disminuyeran a mínimos históricos de los últimos años, para afectar a la menor cantidad de familias. Ya instrumentada, existiría la obligación legal de denunciar el secuestro, la prohibición del pago, la congelación de cuentas y la suspensión de negociaciones. Sólo así acabaremos para siempre con este lastre, de lo contrario, el delito estará regresando por épocas a nuestra sociedad.
-Legalización de la prostitución. Es un tema polémico también, pero jamás acabaremos con la demanda, por un lado, y por otro, la falta de regulación no sólo vulnera a quienes la ejercen, sino que además los discrimina, al considerar a la prostitución como una actividad despreciable. No es lo mismo la explotación sexual que la prostitución directa de quien así lo decida. Y desde luego hay que evitar la explotación sexual, es decir el sexo forzado por múltiples técnicas; la prostitución infantil; la pornografía infantil; etcétera.
martes, 9 de septiembre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
Temas polémicos
Estoy hablando de temas escabrosos, y me parece muy necesario dejar claro qué es lo que pienso al respecto, sobre todo si el día de mañana compito por el cargo que he dicho que me gustaría competir.
-Pena de muerte
-Eutanasia
-Matrimonio entre homosexuales y adopción
-Aborto
-Legalización de las drogas
-Rescates
-Prostitución
¿Hay algún otro? Seguramente sí. Estos serán los que exponga en los próximos días. Se vale opinar, y prácticamente les digo, que en estos temas es donde quisiera escuchar opiniones.
-Pena de muerte
-Eutanasia
-Matrimonio entre homosexuales y adopción
-Aborto
-Legalización de las drogas
-Rescates
-Prostitución
¿Hay algún otro? Seguramente sí. Estos serán los que exponga en los próximos días. Se vale opinar, y prácticamente les digo, que en estos temas es donde quisiera escuchar opiniones.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Las bases de una discusión moral
Toda discusión moral entra en un gran problema: las reglas de lo moral tienden a ser universales, entonces lo que uno podría reservarse para sí termina exigiéndolo para los demás.
La solución estará en que en la medida en que la moral se asuma como algo individual no tendría por qué haber polémica. Sí la hay, sin embargo, porque hay un bien social que se intenta defender a través de la moral: ya sea las "buenas costumbres" o simplemente la vida.
Y ahora bien también del otro lado, del lado de quienes se oponen a que haya reglas morales universales nos encontramos ataques, discriminación, estigmatizacion, etc.
Por lo tanto, creo que la base principal de una discusión moral es asumir que cualquier punto de vista, así sea la defensa de las buenas costumbres para todos, sólo es un punto de vista que aspira a ser universal pero que no lo es.
Dicho esto concluyo lo que quiero dejar sentado hoy: sea que uno esté a favor de la legalización del aborto, o en contra, como es mi caso, hoy el aborto es legal en el Distrito Federal y como tal la discusión no puede ser si uno son unos "asesinos" y los otros unos "retrógradas mochos". Y aún quien ejerza lo que hoy se convirtió en un derecho, tampoco puede ser tachada de asesina, pues es su circunstancia. Para mí el aborto inducido es la trivialización de la vida, pero para otros esto no es así y suponiendo que mi pareja decidiera abortar -contra mi voluntad- yo no tendría mayor derecho que el de hacer un coraje respecto a lo que mí me afecte y terminar la relación, pero no tratar de representar a Dios y asignar castigos o adjetivos en un papel de juez que nunca me corresponderá.
Civilmente no tengo más que respetar la opinión que no comparto y decir que sólo nos han ganado legalmente, pero que seguimos teniendo el derecho a decirlo sin que se nos censure y careciendo del derecho para censurar a los demás, por opinar o por hacer lo que hoy es legal.
La solución estará en que en la medida en que la moral se asuma como algo individual no tendría por qué haber polémica. Sí la hay, sin embargo, porque hay un bien social que se intenta defender a través de la moral: ya sea las "buenas costumbres" o simplemente la vida.
Y ahora bien también del otro lado, del lado de quienes se oponen a que haya reglas morales universales nos encontramos ataques, discriminación, estigmatizacion, etc.
Por lo tanto, creo que la base principal de una discusión moral es asumir que cualquier punto de vista, así sea la defensa de las buenas costumbres para todos, sólo es un punto de vista que aspira a ser universal pero que no lo es.
Dicho esto concluyo lo que quiero dejar sentado hoy: sea que uno esté a favor de la legalización del aborto, o en contra, como es mi caso, hoy el aborto es legal en el Distrito Federal y como tal la discusión no puede ser si uno son unos "asesinos" y los otros unos "retrógradas mochos". Y aún quien ejerza lo que hoy se convirtió en un derecho, tampoco puede ser tachada de asesina, pues es su circunstancia. Para mí el aborto inducido es la trivialización de la vida, pero para otros esto no es así y suponiendo que mi pareja decidiera abortar -contra mi voluntad- yo no tendría mayor derecho que el de hacer un coraje respecto a lo que mí me afecte y terminar la relación, pero no tratar de representar a Dios y asignar castigos o adjetivos en un papel de juez que nunca me corresponderá.
Civilmente no tengo más que respetar la opinión que no comparto y decir que sólo nos han ganado legalmente, pero que seguimos teniendo el derecho a decirlo sin que se nos censure y careciendo del derecho para censurar a los demás, por opinar o por hacer lo que hoy es legal.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Sarah Palin y el DF
Sarah Palin me ha parecido una especie de Yeidckol Polevnsky en Versión Alaska. Lo digo sólo como sarcasmo, porque habiendo sido Polevnsky madre soltera a una edad muy temprana y Palin una combatiente ultraconservadora de cualquier desviación moral, podrían parecer el exacto opuesto. Sin embargo surge la coincidencia, que la hija de Palin será madre también en la adolescencia, aunque unos cuatro años mayor que en su momento Yeidckol.
Cuando uno es ultraconservador termina mordiéndose la lengua, como en este caso le acaba de pasar a Palin, la defensora de la guerra en Irak, combatiente no sólo del aborto, sino del matrimonio entre homosexuales, las relaciones extramatrimoniales, y otras posiciones conservadoras que conocemos porque hay todavía muchos que las profesan en México.
Yo simpatizo mucho más con los demócratas que con los republicanos, que desde mi punto de vista siempre han mostrado un gran desdén hacia México. Como ejemplo recordemos lo primero que hizo George W. Bush al llegar a México en su primera visita de Estado: bombardear Irak.
Llama la atención que el surgimiento repentino de Palin ocurra justo unos días después de que la Corte de México resolviera que es constitucional la legislación del DF. Y digo que llama la atención porque pareciera que vivimos el fin de la era de los fundamentalistas.
No obstante, siendo yo una persona que votaría en contra de la legalización del aborto, sí votaría a favor de la legalización de la prostitución. ¿Qué diferencia hay entre una votación y otra?
Me parece que la hija de Palin de 17 años se embaraza por una conjunción de dos situaciones, de un lado una pésima educación sexual y del otro una poca o nula disposición a hablar de estos temas en familia, incluyendo esta falta de disposición también por falta de tiempo, pues aún siendo Alaska un estado próspero y tranquilo, pienso que sus gobernantes deben tener bastante trabajo.
Si el sexo fuera algo enteramente racional, quizá podríamos prohibirlo y hablar de las buenas costumbres, la familia y la espada de Damocles. No obstante, el sexo es algo que mezcla una serie de sentimientos que van mucho más allá del goce sexual. Hay razón, hay pasión, hay poder, hay reto. ¿Podemos pensar que el sexo es sólo un hábito matrimonial? ¿Que sólo puede ser algo entre UN hombre y UNA mujer?
Tal vez he tomado como pretexto a esta Yeidckok esquimal para empezar a tocar algunos temas morales. Quiero pensar que yo jamás estaré en medio de un escándalo sexual, como el que recién le acaba de costar el trabajo y la libertad al Alcalde de Detroit y en su momento estuvo a punto de costarle la Presidencia a Willian Clinton. Pero eso sólo puede ocurrir si antepongo prejuicios a lo que realmente pienso, para luego dejarme guiar por lo que siento. No lo digo porque pueda estar exento de tener un desliz extramatrimonial estando casado. Tampoco lo digo por la impunidad que en este momento me da el ser soltero. Lo digo porque reconociendo los límites de lo moral uno puede dejar fuera las miradas externas, y aún en el supuesto de que ocurran infidelidades, el asunto no debe trascender la puerta del hogar en la medida en que uno no se convierta en censor de los demás.
Lo que la Yeidckol polar sufrirá a partir de esta semana es, me parece, una justa consecuencia de haber puesto sus ojos en la vida privada de terceros sobre los que no tenía ningún derecho. No me refiero a su oposición al aborto, me refiero sí a todo demás, sobre todo cuando su escrupulosa moralidad se volvió su mayor activo para obtener la candidatura a la vicepresidencia.
Cuando uno es ultraconservador termina mordiéndose la lengua, como en este caso le acaba de pasar a Palin, la defensora de la guerra en Irak, combatiente no sólo del aborto, sino del matrimonio entre homosexuales, las relaciones extramatrimoniales, y otras posiciones conservadoras que conocemos porque hay todavía muchos que las profesan en México.
Yo simpatizo mucho más con los demócratas que con los republicanos, que desde mi punto de vista siempre han mostrado un gran desdén hacia México. Como ejemplo recordemos lo primero que hizo George W. Bush al llegar a México en su primera visita de Estado: bombardear Irak.
Llama la atención que el surgimiento repentino de Palin ocurra justo unos días después de que la Corte de México resolviera que es constitucional la legislación del DF. Y digo que llama la atención porque pareciera que vivimos el fin de la era de los fundamentalistas.
No obstante, siendo yo una persona que votaría en contra de la legalización del aborto, sí votaría a favor de la legalización de la prostitución. ¿Qué diferencia hay entre una votación y otra?
Me parece que la hija de Palin de 17 años se embaraza por una conjunción de dos situaciones, de un lado una pésima educación sexual y del otro una poca o nula disposición a hablar de estos temas en familia, incluyendo esta falta de disposición también por falta de tiempo, pues aún siendo Alaska un estado próspero y tranquilo, pienso que sus gobernantes deben tener bastante trabajo.
Si el sexo fuera algo enteramente racional, quizá podríamos prohibirlo y hablar de las buenas costumbres, la familia y la espada de Damocles. No obstante, el sexo es algo que mezcla una serie de sentimientos que van mucho más allá del goce sexual. Hay razón, hay pasión, hay poder, hay reto. ¿Podemos pensar que el sexo es sólo un hábito matrimonial? ¿Que sólo puede ser algo entre UN hombre y UNA mujer?
Tal vez he tomado como pretexto a esta Yeidckok esquimal para empezar a tocar algunos temas morales. Quiero pensar que yo jamás estaré en medio de un escándalo sexual, como el que recién le acaba de costar el trabajo y la libertad al Alcalde de Detroit y en su momento estuvo a punto de costarle la Presidencia a Willian Clinton. Pero eso sólo puede ocurrir si antepongo prejuicios a lo que realmente pienso, para luego dejarme guiar por lo que siento. No lo digo porque pueda estar exento de tener un desliz extramatrimonial estando casado. Tampoco lo digo por la impunidad que en este momento me da el ser soltero. Lo digo porque reconociendo los límites de lo moral uno puede dejar fuera las miradas externas, y aún en el supuesto de que ocurran infidelidades, el asunto no debe trascender la puerta del hogar en la medida en que uno no se convierta en censor de los demás.
Lo que la Yeidckol polar sufrirá a partir de esta semana es, me parece, una justa consecuencia de haber puesto sus ojos en la vida privada de terceros sobre los que no tenía ningún derecho. No me refiero a su oposición al aborto, me refiero sí a todo demás, sobre todo cuando su escrupulosa moralidad se volvió su mayor activo para obtener la candidatura a la vicepresidencia.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Metrobús Marina Nacional
El hecho de haber trabajado para Pemex varios años, me da cierta perspectiva de la necesidad de un buen transporte para esa zona. Una buena cantidad de petroleros vive alrededor de Avenida Tezozomoc, por el hospital regional de Pemex, por lo que un corredor muy frecuente para los petroleros es el de Aquiles Serdán - Marina Nacional.
Me parece que una de las rutas de Metrobús que deberían construirse en los próximos años es la de El Rosario - Aquiles Serdán - Marina Nacional - Antonio Caso/Sullivan - Monumento a la Revolución - Balderas, con un ramal hacia Buenavista.
Donde se halla Pemex tenemos no sólo un centro que recibe a más de 10 mil personas diarias, también está Telmex, Luz y Fuerza del Centro, Plaza Galerías con sus cuatro torres, así como varios planteles de UNITEC. La conjunción de tantas cosas asegura la demanda de una ruta que hoy es atendida débilmente por varias rutas de microbús, sin desestimular el uso del automóvil.
Llegar a la estación Buenavista ayudaría a distribuir mejor a los usuarios del tren suburbano y dar alternativas a los usuarios del Metrobús de Insurgentes y a los miles de usuarios del Metro El Rosario. El estacionamiento principal de Pemex está saturado, lo mismo que las calles de alrededor, así que es muy probable que hubiera gente dispuesta a dejar el auto en casa, y más aún si el proyecto queda integrado con las instalaciones de Pemex mediante un puente peatonal con acceso al conjunto.
Me parece que una de las rutas de Metrobús que deberían construirse en los próximos años es la de El Rosario - Aquiles Serdán - Marina Nacional - Antonio Caso/Sullivan - Monumento a la Revolución - Balderas, con un ramal hacia Buenavista.
Donde se halla Pemex tenemos no sólo un centro que recibe a más de 10 mil personas diarias, también está Telmex, Luz y Fuerza del Centro, Plaza Galerías con sus cuatro torres, así como varios planteles de UNITEC. La conjunción de tantas cosas asegura la demanda de una ruta que hoy es atendida débilmente por varias rutas de microbús, sin desestimular el uso del automóvil.
Llegar a la estación Buenavista ayudaría a distribuir mejor a los usuarios del tren suburbano y dar alternativas a los usuarios del Metrobús de Insurgentes y a los miles de usuarios del Metro El Rosario. El estacionamiento principal de Pemex está saturado, lo mismo que las calles de alrededor, así que es muy probable que hubiera gente dispuesta a dejar el auto en casa, y más aún si el proyecto queda integrado con las instalaciones de Pemex mediante un puente peatonal con acceso al conjunto.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Metrobús ¿dónde?
Ayer comentaba sobre la ruta de División del Norte como una de las que me parece más atractiva para impulsar.
Ahora quiero ubicar el potencial que debe tener el Metrobús. Desde mi punto de vista este servicio es en muchos casos un sustituto temporal del metro, tren ligero o tranvías. Creo que ya he defendido aquí la necesidad de que la línea de Insurgentes se transforme, parcial o totalmente, en una línea del metro.
¿Para qué nos debe servir el metrobús en el largo plazo? Suponiendo que se construyen las 10 líneas a lo largo de este sexenio y que éstas tienen una longitud promedio de 24 kilómetros. Entonces de pronto tendremos 240 kilómetros adicionales de transporte confinado, rápido, seguro y en algunos casos cómodo (el de Insurgentes ha ido muy saturado, así que la comodidad no se puede presumir tanto todavía). Con la línea 12 del metro avanzaremos sólo 24 kilómetros. Es decir, en un sexenio podemos avanzar 10 veces más en cobertura con Metrobús, al mismo costo que una sola línea del metro.
Sin embargo, la capacidad y la velocidad del metrobús es limitada, y los equipos tendrán que renovarse con frecuencias de entre 7 y 10 años. Conforme pase el tiempo, las líneas más saturadas deberán convertirse a sistemas de mayor capacidad. Insisto, es el caso de Insurgentes.
¿Hacia dónde debe llegar el Metrobús en este contexto? Yo veo varias alternativas, en primer lugar me parece fundamental reforzar la cobertura de transporte eficiente en la zona central. Eso evitará el uso del automóvil y procurará un movimiento más ágil para un porcentaje mayor de la población.
En segundo lugar, yo buscaría acercar población de la periferia con la red central de transporte, principalmente con el metro, de tal suerte que lo ideal sería que todas las líneas de Metrobús se conectaran con el metro.
En tercer lugar habría que instalarlo en corredores que presenten un nivel medio de saturación y que estén fuera de la zona central.
Me parece, sin embargo, que la lógica en la que está programada la expansión es la inversa, pues no se le está dando prioridad a la zona central y se están construyendo líneas sobre corredores medianamente saturados, como los ejes 4 Sur y 3 Oriente. Las negociaciones con los concesionarios han sido tan lentas que la autoridad tiene miedo de negociar en ramales céntricos, en los que hay mucha convergencia de rutas, pues la negociación sería con muchas organizaciones y no una o dos como sería el escenario ideal.
Por último, presento el mapa que dibujó Metrópoli 2025 sobre la expansión del Metrobús.
Ahora quiero ubicar el potencial que debe tener el Metrobús. Desde mi punto de vista este servicio es en muchos casos un sustituto temporal del metro, tren ligero o tranvías. Creo que ya he defendido aquí la necesidad de que la línea de Insurgentes se transforme, parcial o totalmente, en una línea del metro.
¿Para qué nos debe servir el metrobús en el largo plazo? Suponiendo que se construyen las 10 líneas a lo largo de este sexenio y que éstas tienen una longitud promedio de 24 kilómetros. Entonces de pronto tendremos 240 kilómetros adicionales de transporte confinado, rápido, seguro y en algunos casos cómodo (el de Insurgentes ha ido muy saturado, así que la comodidad no se puede presumir tanto todavía). Con la línea 12 del metro avanzaremos sólo 24 kilómetros. Es decir, en un sexenio podemos avanzar 10 veces más en cobertura con Metrobús, al mismo costo que una sola línea del metro.
Sin embargo, la capacidad y la velocidad del metrobús es limitada, y los equipos tendrán que renovarse con frecuencias de entre 7 y 10 años. Conforme pase el tiempo, las líneas más saturadas deberán convertirse a sistemas de mayor capacidad. Insisto, es el caso de Insurgentes.
¿Hacia dónde debe llegar el Metrobús en este contexto? Yo veo varias alternativas, en primer lugar me parece fundamental reforzar la cobertura de transporte eficiente en la zona central. Eso evitará el uso del automóvil y procurará un movimiento más ágil para un porcentaje mayor de la población.
En segundo lugar, yo buscaría acercar población de la periferia con la red central de transporte, principalmente con el metro, de tal suerte que lo ideal sería que todas las líneas de Metrobús se conectaran con el metro.
En tercer lugar habría que instalarlo en corredores que presenten un nivel medio de saturación y que estén fuera de la zona central.
Me parece, sin embargo, que la lógica en la que está programada la expansión es la inversa, pues no se le está dando prioridad a la zona central y se están construyendo líneas sobre corredores medianamente saturados, como los ejes 4 Sur y 3 Oriente. Las negociaciones con los concesionarios han sido tan lentas que la autoridad tiene miedo de negociar en ramales céntricos, en los que hay mucha convergencia de rutas, pues la negociación sería con muchas organizaciones y no una o dos como sería el escenario ideal.
Por último, presento el mapa que dibujó Metrópoli 2025 sobre la expansión del Metrobús.

miércoles, 3 de septiembre de 2008
División del Norte, mi ruta de Metrobús
Hace un par de años participé en un taller para definir la segunda línea del Metrobús. Escuché distintas alternativas, siendo la que generó más consensos la del Eje 5 Norte, en un trazo muy similar al de la línea 6 del metro. Yo manifesté mi desacuerdo, pero finalmente ninguna de las líneas propuestas se está proyectando en este momento.
Sin embargo, recuerdo haber propuesto algunos trazos desde la Glorieta de Vaqueritos (desconozco el origen del nombre, porque jamás he visto los Vaqueritos) hasta zonas muy céntricas de la ciudad. Más en concreto propuse una línea sobre Miramontes - Andrés Molina Enriquez - Lorenzo Boturini - Puebla para llegar al metro Chapultepec.
Sigo pensando que esa ruta sería de mucha utilidad, pues atiende un corredor de alta demanda de transporte, corre en paralelo a una línea del metro saturada, la 2, y finalmente llega a una calle no muy ancha que se convertiría casi exclusiva para el transporte, también en paralelo de otra línea del metro saturada, la 1. Un proyecto así tendría sus complicaciones (el Gobierno del Distrito Federal no quiere hacer corredores en los que estén presentes muchas organizaciones de concesionarios, sino que lo ideal ha sido, como en Insurgentes, negociar esencialmente con una "Ruta", es decir, con una sola organización).
Hay un proyecto que me ha llamado la atención y es la probable línea 6 del Metrobús, desde Vaqueritos pero hacia Xochimilco, resolviendo sin duda la falta de un buen transporte en el extremo sur de la ciudad. El problema es que ese proyecto sólo llevaría a la gente a Vaqueritos, donde habría de conectar con tres rutas de Metrobús: la de Periférico Sur, la de Periférico Oriente y la de Eje 3 Oriente. Con excepción de la primera, dudo que las otras dos estén en la ruta objetivo de quienes se trasladen del Centro de Xochimilco hacia Vaqueritos. Es decir, dudo mucho que los usuarios de esta línea puedan llegar a Vaqueritos y sólo tomar otro transporte para llegar a su destino. En todo caso tomarían la de Periférico Sur hasta Barranca del Muerto, y uno que otro las otras dos para llegar a sus conexiones con el metro.
Una de las avenidas a las que veo más potencial para el desarrollo del Metrobús es División del Norte, pero no tanto hacia Xochimilco, sino hacia el norte. Si bien puedo entender que sería difícil enviar un Metrobús desde el Deportivo Xochimilco hasta Ferrería o el Rosario (más no imposible, pues hace algunos años había un autobús de Xochimilco a El Rosario por División del Norte, y luego partieron la ruta en dos para cambiar de autobús justo en División), me parece que la ruta tendría que seguir este trazo:
Deportivo Xochimilco - División del Norte - Nuevo León - Sonora - Mariano Escobedo - Cuitláhuac - Las Granjas - Ferrería/Fortuna
En algunos puntos la línea podría tener terminales intermedias, como por ejemplo en Vaqueritos, metro Tasqueña, metro División del Norte y metro Chapultepec, de tal suerte que la línea siempre estuviera teniendo mayor oferta en los puntos que, según la hora del día, tuviera más demanda.
La ruta implicaría, desde luego, que se respetara la prohibición de estacionamiento que existe en la mayor parte de los tramos de estas avenidas.
La línea tendría correspondencias con: Tren ligero (Francisco Goytia, Registro Federal y Tasqueña), Líneas 1 (Chapultepec), 2 (Tasqueña y Cuitláhuac), 3 (División del Norte), 6 (Fortuna), 9 (Chilpancingo), 12 (Parque de los Venados), y Suburbano a Cuautitlán. Con un buen proyecto de automatización de semáforos podría recorrer sus 29 kilómetros en una hora, y tener recorridos intermedios digamos Vaqueritos - Polanco, en unos 40 minutos. En ese momento la ruta tendría la ventaja de competir contra el automóvil, pues habría incentivos suficientes para dejar el auto en casa.
Sin embargo, recuerdo haber propuesto algunos trazos desde la Glorieta de Vaqueritos (desconozco el origen del nombre, porque jamás he visto los Vaqueritos) hasta zonas muy céntricas de la ciudad. Más en concreto propuse una línea sobre Miramontes - Andrés Molina Enriquez - Lorenzo Boturini - Puebla para llegar al metro Chapultepec.
Sigo pensando que esa ruta sería de mucha utilidad, pues atiende un corredor de alta demanda de transporte, corre en paralelo a una línea del metro saturada, la 2, y finalmente llega a una calle no muy ancha que se convertiría casi exclusiva para el transporte, también en paralelo de otra línea del metro saturada, la 1. Un proyecto así tendría sus complicaciones (el Gobierno del Distrito Federal no quiere hacer corredores en los que estén presentes muchas organizaciones de concesionarios, sino que lo ideal ha sido, como en Insurgentes, negociar esencialmente con una "Ruta", es decir, con una sola organización).
Hay un proyecto que me ha llamado la atención y es la probable línea 6 del Metrobús, desde Vaqueritos pero hacia Xochimilco, resolviendo sin duda la falta de un buen transporte en el extremo sur de la ciudad. El problema es que ese proyecto sólo llevaría a la gente a Vaqueritos, donde habría de conectar con tres rutas de Metrobús: la de Periférico Sur, la de Periférico Oriente y la de Eje 3 Oriente. Con excepción de la primera, dudo que las otras dos estén en la ruta objetivo de quienes se trasladen del Centro de Xochimilco hacia Vaqueritos. Es decir, dudo mucho que los usuarios de esta línea puedan llegar a Vaqueritos y sólo tomar otro transporte para llegar a su destino. En todo caso tomarían la de Periférico Sur hasta Barranca del Muerto, y uno que otro las otras dos para llegar a sus conexiones con el metro.
Una de las avenidas a las que veo más potencial para el desarrollo del Metrobús es División del Norte, pero no tanto hacia Xochimilco, sino hacia el norte. Si bien puedo entender que sería difícil enviar un Metrobús desde el Deportivo Xochimilco hasta Ferrería o el Rosario (más no imposible, pues hace algunos años había un autobús de Xochimilco a El Rosario por División del Norte, y luego partieron la ruta en dos para cambiar de autobús justo en División), me parece que la ruta tendría que seguir este trazo:
Deportivo Xochimilco - División del Norte - Nuevo León - Sonora - Mariano Escobedo - Cuitláhuac - Las Granjas - Ferrería/Fortuna
En algunos puntos la línea podría tener terminales intermedias, como por ejemplo en Vaqueritos, metro Tasqueña, metro División del Norte y metro Chapultepec, de tal suerte que la línea siempre estuviera teniendo mayor oferta en los puntos que, según la hora del día, tuviera más demanda.
La ruta implicaría, desde luego, que se respetara la prohibición de estacionamiento que existe en la mayor parte de los tramos de estas avenidas.
La línea tendría correspondencias con: Tren ligero (Francisco Goytia, Registro Federal y Tasqueña), Líneas 1 (Chapultepec), 2 (Tasqueña y Cuitláhuac), 3 (División del Norte), 6 (Fortuna), 9 (Chilpancingo), 12 (Parque de los Venados), y Suburbano a Cuautitlán. Con un buen proyecto de automatización de semáforos podría recorrer sus 29 kilómetros en una hora, y tener recorridos intermedios digamos Vaqueritos - Polanco, en unos 40 minutos. En ese momento la ruta tendría la ventaja de competir contra el automóvil, pues habría incentivos suficientes para dejar el auto en casa.
martes, 2 de septiembre de 2008
Un septiembre diferente
Por José Alberto Márquez Salazar, colaborador invitado.
Sin duda alguna, la democracia mexicana modificó el rostro del mes de septiembre donde será extrañada la ceremonia de elogios al presidente de la República en turno y ahora veremos un ejercicio más discreto en la rendición de cuentas.
De acuerdo las reformas realizadas, el Presidente no se presentará ante el Congreso para dar cuenta de su administración y a cambio enviará el documento que analizarán las fuerzas políticas representadas. Sobre ese punto, son diversos los medios de comunicación que han puesto énfasis en las contradicciones del nuevo formato que carece de una ley reglamentaria que perfeccione la entrega. El columnista Ricardo Alemán señala, por ejemplo, que los integrantes del Congreso de la Unión cambiaron el fastuoso día del presidente “por nada”.
El mensaje que realizaría el presidente de la República frente a los medios de comunicación electrónicos, su mensaje a la nación, es un acto de sensatez y responsabilidad, pero también es un ejercicio de inteligencia: cómo podría el presidente hablar sobre nuestro futuro y el estado de la nación si apenas hace tres días la sociedad organizada – de manera independiente y fuera de una liga con partidos políticos- salió a la calle para manifestar su repudió a la situación que en materia de seguridad vivimos.
El grueso de los manifestantes eran de los sectores medios de la sociedad y ese es un detalle que debe resaltarse. La clase media, siempre flexible y dada a la falta de participación política, ahora ve en peligro sus bienes materiales y personales. Por esa razón, a la manera de una reunión social fue convocada y acudió a la Plaza de la Constitución a manifestarse.
De acuerdo con organizaciones no gubernamentales, México tiene más del 50 por ciento de su población en situación de pobreza. ¿Por qué no nos hemos manifestado sobre el caso? La diferencia entre tener una propiedad y no tenerla implica saber que la seguridad nos impacta más. Los pobres, decía un viejo clásico, no tienen que les roben.
La manifestación del sábado anterior debe reconocerse como un hecho importante que llamó a la clase política a cumplir con sus obligaciones públicas y ha abierto una puerta para que el Presidente en turno y su secretario de Gobernación vuelvan a retomar sus menguadas fuerzas. (Las encuestas dan cuenta de la situación del primero cuando un gobernador, el del estado de México, tiene mayor popularidad aunque esto no es un caso nuevo; ya Andrés Manuel López Obrador, durante su gestión al frente del DF, logró ser más popular que Vicente Fox, entonces presidente. Pero el indicador es importante, el titular del estado de México parece avanzar más en imagen.)
Si la ceremonia del informe presidencial quedó en el olvido, ahora será fundamental que los documentos que presente al Congreso sean lo más claro posibles y que sus integrantes analicen con lupa cada uno de ellos para hacer las observaciones pertinentes. ¿Tendrá el informe una explicación sobre el aumento de los productos básicos, de la disminución en la taza de empleo o sobre la ineficacia de la política social?
Si bien, el de la seguridad es un tema que afecta a la sociedad, al pilar del Estado mexicano y la protección de los bienes materiales y humanos, el efecto de la economía, su inoperancia y falta de crecimiento es ahora un tema más sentido por la gente que anda en la calle. Vislumbrar a la reforma energética como el único elemento a través del cual creceremos económicamente sería un error como el que se cometió creyendo que con la democracia México sería mejor. Los resultados de nuestra democracia son claros, no así el uso que le han dado los actuales actores políticos.
Una de las tareas fundamentales que tiene el Congreso de la Unión frente a este informe presidencial es su análisis puntual, su crítica y difusión y, sobre todo, un trabajo legislativo eficaz para reorientar la política del Ejecutivo con miras a la aprobación del presupuesto que se propone ejercer el año que viene y que debe servir para atenuar la crisis que en la calle vive el ciudadano.
1 de septiembre, Centro Histórico, México, D. F.
De acuerdo las reformas realizadas, el Presidente no se presentará ante el Congreso para dar cuenta de su administración y a cambio enviará el documento que analizarán las fuerzas políticas representadas. Sobre ese punto, son diversos los medios de comunicación que han puesto énfasis en las contradicciones del nuevo formato que carece de una ley reglamentaria que perfeccione la entrega. El columnista Ricardo Alemán señala, por ejemplo, que los integrantes del Congreso de la Unión cambiaron el fastuoso día del presidente “por nada”.
El mensaje que realizaría el presidente de la República frente a los medios de comunicación electrónicos, su mensaje a la nación, es un acto de sensatez y responsabilidad, pero también es un ejercicio de inteligencia: cómo podría el presidente hablar sobre nuestro futuro y el estado de la nación si apenas hace tres días la sociedad organizada – de manera independiente y fuera de una liga con partidos políticos- salió a la calle para manifestar su repudió a la situación que en materia de seguridad vivimos.
El grueso de los manifestantes eran de los sectores medios de la sociedad y ese es un detalle que debe resaltarse. La clase media, siempre flexible y dada a la falta de participación política, ahora ve en peligro sus bienes materiales y personales. Por esa razón, a la manera de una reunión social fue convocada y acudió a la Plaza de la Constitución a manifestarse.
De acuerdo con organizaciones no gubernamentales, México tiene más del 50 por ciento de su población en situación de pobreza. ¿Por qué no nos hemos manifestado sobre el caso? La diferencia entre tener una propiedad y no tenerla implica saber que la seguridad nos impacta más. Los pobres, decía un viejo clásico, no tienen que les roben.
La manifestación del sábado anterior debe reconocerse como un hecho importante que llamó a la clase política a cumplir con sus obligaciones públicas y ha abierto una puerta para que el Presidente en turno y su secretario de Gobernación vuelvan a retomar sus menguadas fuerzas. (Las encuestas dan cuenta de la situación del primero cuando un gobernador, el del estado de México, tiene mayor popularidad aunque esto no es un caso nuevo; ya Andrés Manuel López Obrador, durante su gestión al frente del DF, logró ser más popular que Vicente Fox, entonces presidente. Pero el indicador es importante, el titular del estado de México parece avanzar más en imagen.)
Si la ceremonia del informe presidencial quedó en el olvido, ahora será fundamental que los documentos que presente al Congreso sean lo más claro posibles y que sus integrantes analicen con lupa cada uno de ellos para hacer las observaciones pertinentes. ¿Tendrá el informe una explicación sobre el aumento de los productos básicos, de la disminución en la taza de empleo o sobre la ineficacia de la política social?
Si bien, el de la seguridad es un tema que afecta a la sociedad, al pilar del Estado mexicano y la protección de los bienes materiales y humanos, el efecto de la economía, su inoperancia y falta de crecimiento es ahora un tema más sentido por la gente que anda en la calle. Vislumbrar a la reforma energética como el único elemento a través del cual creceremos económicamente sería un error como el que se cometió creyendo que con la democracia México sería mejor. Los resultados de nuestra democracia son claros, no así el uso que le han dado los actuales actores políticos.
Una de las tareas fundamentales que tiene el Congreso de la Unión frente a este informe presidencial es su análisis puntual, su crítica y difusión y, sobre todo, un trabajo legislativo eficaz para reorientar la política del Ejecutivo con miras a la aprobación del presupuesto que se propone ejercer el año que viene y que debe servir para atenuar la crisis que en la calle vive el ciudadano.
1 de septiembre, Centro Histórico, México, D. F.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Dame todo el power
Muy ad hoc a estos tiempos. Aunque desde luego no comparto el nivel de anarquía que en el fondo implica.
¿Realmente estamos tan mal?
La marcha del sábado fue contra la inseguridad. ¿Realmente estamos tan mal? El secuestro y asesinato de Fernando Martí fue la gota que derramó el vaso, y más aún porque el presidente Calderón decidió que un crimen en particular disparara una iniciativa de ley. Es decir, cualquier muerte debía indignarnos, pero este muerto valió más a los ojos del presidente y la crisis se desbordó, porque justo un día antes de que apareciera el cadáver se filtraba a los medios la reestructuración de la Procuraduría General de la República.
Vuelvo al tema. ¿Realmente estamos tan mal? Las estadísticas que llegamos a conocer sobre delincuencia muestran mejorías consistentes en algunos delitos, temporales en otros y retrocesos en otros más. Mi percepción es que no estamos peor que en otras épocas, aunque no hemos llegado a la época dorada con la que debemos soñar, con una mínima incidencia delictiva. He caminado a altas horas de la noche en el DF y me he sentido más o menos seguro, pero jamás lo haría en ciertas zonas de la ciudad.
El problema es, sin embargo, institucional. Abro la sección de transparencia de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y bajo los indicadores de gestión; me encuentro con una sorpresa importante, éstos indicadores son meramente presupuestales. Es decir, la gestión es eficiente si el presupuesto se ejerce y si se cumplen metas absurdas como esta:
11.- Programa de Procuración de Justicia. 00. Acciones del programa. 01. Iniciar y determinar averiguaciones previas. Meta Enero - Marzo 2008: 116,455. Alcanzado: 101,204.
De acuerdo con los indicadores esta meta tiene un cumplimiento del 86% que equivale a no satisfactorio.
Toda la administración pública tiene el mismo defecto: las metas se establecen en términos de acciones y no de resultados concretos. En educación se mide en términos de educandos y no de educandos con calidad; en salud se mide en personas atendidas, mas no en términos de personas curadas o morbilidad; en procuración de justicia ambiental se mide en términos de quejas recibidas, y no en términos de hectáreas afectadas por tala clandestina; en procuración de justicia se mide en términos de averiguaciones previas, de ejecución de órdenes de aprehensión, etc., y no en términos de incidencia delictiva, delitos no denunciados, delincuentes prófugos, etc.
A la pregunta de ¿Realmente estamos tan mal? sólo podemos decir que sí, peor de lo que nos imaginamos siempre, pero no por el grado de inseguridad, sino por la vulnerabilidad en que vivimos: ¡con este nivel de autoridades las cifras deberían ser peores, y no lo son, porque Dios es grande!
Si no cambia el sistema de metas, esto no va a funcionar nunca. El hecho de que sólo se haya iniciado el 86% de las averiguaciones previas programadas me da la esperanza de que la meta se basó en el número de averiguaciones previas del trimestre anterior o del año anterior y que por tanto la gente haya denunciado un 14% menos, por una menor incidencia delictiva. No lo sabemos y sin embargo me sonaría lógico: lo que hoy tenemos es una gran violencia y narcotraficantes coludidos con autoridades estatales, regionales o municipales, ahora podrían estar saliendo del negocio de las drogas para entrar en el de los secuestros, pero el delito que no depende tanto de las grandes bandas de delincuentes podría estar disminuyendo. No lo sé. Lo que sé es que la administración de justicia no está planteando bien sus metas y así es imposible alcanzar la meta que demanda la sociedad: una ciudad segura, en el caso del DF; o un país seguro, en el caso de México.
Vuelvo al tema. ¿Realmente estamos tan mal? Las estadísticas que llegamos a conocer sobre delincuencia muestran mejorías consistentes en algunos delitos, temporales en otros y retrocesos en otros más. Mi percepción es que no estamos peor que en otras épocas, aunque no hemos llegado a la época dorada con la que debemos soñar, con una mínima incidencia delictiva. He caminado a altas horas de la noche en el DF y me he sentido más o menos seguro, pero jamás lo haría en ciertas zonas de la ciudad.
El problema es, sin embargo, institucional. Abro la sección de transparencia de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y bajo los indicadores de gestión; me encuentro con una sorpresa importante, éstos indicadores son meramente presupuestales. Es decir, la gestión es eficiente si el presupuesto se ejerce y si se cumplen metas absurdas como esta:
11.- Programa de Procuración de Justicia. 00. Acciones del programa. 01. Iniciar y determinar averiguaciones previas. Meta Enero - Marzo 2008: 116,455. Alcanzado: 101,204.
De acuerdo con los indicadores esta meta tiene un cumplimiento del 86% que equivale a no satisfactorio.
Toda la administración pública tiene el mismo defecto: las metas se establecen en términos de acciones y no de resultados concretos. En educación se mide en términos de educandos y no de educandos con calidad; en salud se mide en personas atendidas, mas no en términos de personas curadas o morbilidad; en procuración de justicia ambiental se mide en términos de quejas recibidas, y no en términos de hectáreas afectadas por tala clandestina; en procuración de justicia se mide en términos de averiguaciones previas, de ejecución de órdenes de aprehensión, etc., y no en términos de incidencia delictiva, delitos no denunciados, delincuentes prófugos, etc.
A la pregunta de ¿Realmente estamos tan mal? sólo podemos decir que sí, peor de lo que nos imaginamos siempre, pero no por el grado de inseguridad, sino por la vulnerabilidad en que vivimos: ¡con este nivel de autoridades las cifras deberían ser peores, y no lo son, porque Dios es grande!
Si no cambia el sistema de metas, esto no va a funcionar nunca. El hecho de que sólo se haya iniciado el 86% de las averiguaciones previas programadas me da la esperanza de que la meta se basó en el número de averiguaciones previas del trimestre anterior o del año anterior y que por tanto la gente haya denunciado un 14% menos, por una menor incidencia delictiva. No lo sabemos y sin embargo me sonaría lógico: lo que hoy tenemos es una gran violencia y narcotraficantes coludidos con autoridades estatales, regionales o municipales, ahora podrían estar saliendo del negocio de las drogas para entrar en el de los secuestros, pero el delito que no depende tanto de las grandes bandas de delincuentes podría estar disminuyendo. No lo sé. Lo que sé es que la administración de justicia no está planteando bien sus metas y así es imposible alcanzar la meta que demanda la sociedad: una ciudad segura, en el caso del DF; o un país seguro, en el caso de México.
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